Corria el año 1994.
Mi primer concierto fué un 18 de Mayo, casualmente con otro de los colaboradores de esta web, que también debutaba con la música en directo. En plena adolescencia, y absorbido por sonidos radicales y letras contestarias, debuté en esto de presenciar música en directo en una sala Zeleste que recibía la visita de Soziedad Alkoholika, Ktulu y Flitter.
No recuerdo gran cosa de Flitter, salvo que no calaron hondo en mi, pero siempre fueron una especie de escuderos de S.A., ya que les han acompañado en múltiples giras posteriores.
También les acompañaban Ktulu, antes de saltar a la fama por formar parte de la BSO de la película «El dia de la Bestia» con su ampliamente conocido «Apocalipsis 25-D», aunque ya presentando el disco que lo contenía, «Orden Genético». Ktulu si que es una de esas bandas locales que guardo en el recuerdo con cariño, aunque ya no les sigo mucho la pista, si sigo disfrutando de vez en cuando de ese discazo llamado «Confrontación».


Soziedad Alkoholika venían presentando el disco con el título más largo de la historia de la música, «Y ese que tanto habla, está totalmente hueco, ya sabéis que el cántaro vacío es el que más suena». Recuerdo estar medio acongojado en medio de la pista, rodeado de punks bastante más mayores que nosotros, y con cara de no muy buenos amigos. Eran otros tiempos…
Me encantaría recordar más detalles de lo que fué el concierto en sí, pero salvo contadas ocasiones, soy más de guardar en mi memoria la experiencia general de los shows en vivo, que detalles en sí mismos como si tocaron tal o cuál canción, la camiseta que llevaba el batería o el color del telón de fondo.


Y de este precisamente guardo un buen recuerdo. De lo que no estoy tan seguro es de si ese buen recuerdo es por la calidad instrumental de las bandas, los set-list de ensueño, o por lo que significó ese concierto como inicio de todo lo que vendría después…
Lo que si recuerdo, es a mi padre con su Opel Astra blanco, 2 esquinas más alla de la sala Zeleste en la calle Almogávers, para llevarnos a casa…Gracias papa!