Rockin is ma bussines and bussiness is good. Con todos Uds. “The Four Horsemen”.

Supongo que todos tenemos algunas bandas que, sin estar dentro de los grupos de “primera división”, nos gustan porque su música nos toca de una manera especial. En mi caso destacaría entre otras muchas a Junkyard, los Badlands de Ray Gillen y la banda que ahora nos ocupa los The Four Horsemen.

Antes de la era Internet, mi obsesión era ir a las ferias de discos y buscar material del grupo. En especial su primer EP, objeto de culto, prácticamente imposible de encontrar a un precio “adecuado” antes de su re-edición. Fruto de esa obsesión, conseguí no solo los vinilos de sus dos discos, sino también algunos singles que guardo con más amor y devoción que los católicos el “brazo incorrupto de Santa Teresa”. Pero entremos en materia…..

El guitarra Stephen “Haggis” Harris (anteriormente llamado Kid Chaos) ya tenía una amplia carrera (The Cult, Zodiac Mindwarp) cuando decidió formar la banda en 1988. Se dice que Ian Astbury se lo robó a Zodiac después de verlo en directo y que lo expulso de The Cult después de actuar con ellos en un programa de máxima audiencia (the Joan River Show) con la camiseta de su anterior banda Zodiac Mindwarp (otra banda a reivindicar). Vamos que el guitarrista ya era todo un personaje.

También se comenta que, fue Rick Rubin al que conoció al ser el productor del “Electric” de The Cult, el que le presentó a ese biker neoyorkino llamado Frank C. Starr y al batería Kenneth “Dimwit” Montgomery (por cierto, su hermano es tan bien un gran trotamundos del rock and roll Charles Montgomery conocido como “Chuck Biscuits” que ha tocado con Danzig, Blag Flag, Social Distortion, D.O.A, etc…. Pero no solo eso, sino que fue el propio Rubin el que les sugirió el nombre. Y no fue ni por Metallica, ni por la biblia, sino que se basaron en el wresttling. La verdad que las letras del logo de The Four Horsemen WWE y las de la banda son idénticas. Lo que da credibilidad a ese rumor.

A los anteriores músicos, se unió Dave Lizmi a la guitarra y Ben Pape al bajo. Con esta formación grabaron en 1989 el anteriormente citado EP con un sonido retro y claramente inspirado en AC/DC.

Pero fue con “Nobody Said it Was Easy” de 1991 con el que la banda alcanzó su cenit creativo. Una mezcla de unos The Black Crowes más duros, The Georgia Satellites, Lynyrd Skynyrd, con unas gotas de grupos de hard rock ingleses de los setenta (Free, Bad Company, Status Quo), unidos a unos riffs a lo AC/DC o Ace Frehley. Es decir, una mezcla de rock clásico con toques sureños y blues. Todo ello rematado por la maravillosa voz de Starr y una imagen puramente rockera. Un grupo que, gusta tanto a un heavy, como a un motorista sureño.

Dato curioso, Frank C Starr estaba en la cárcel por delitos de drogas cuando la banda debía entrar a grabar por lo que algunas voces se grabaron por teléfono desde la prisión.

Como primer single sacaron “Nobody Said it Was Easy” pero fue con su Segundo single la heavy “Rockin’ is Ma Business” con la que consiguieron sonar en las emisoras. Aun así, y pese a contar con la producción de Rick Rubin y los controles de Brendan O’Brien, el disco no se vendió en exceso.

Es a partir de aquí, cuando empiezan las desgracias que, hicieron de esta banda una de esas que se quedaron a medio camino de la fama.

En 1992 y en plena promoción y gira, Frank C. Starr vuelve a la cárcel y esta vez por un año entero, dejando a la banda parada. Tiempo que aprovecharon para empezar a escribir temas para su segundo disco.

Ya en 1994, el batería “Dimwit” Montgomery fallece por sobredosis, siendo reemplazado en la grabación del disco por su hermano Chuck Biscuit, que no aparece en la carátula del mismo por motivos contractuales.

Y como no hay 2 sin 3, en 1995 un conductor borracho choca frontalmente con la moto de Starr, causándole un coma del que ya no se recuperó, falleciendo finalmente en 1999.

En medio de esa locura, con el disco ya grabado y listo para salir a la venta, Haggis deja la banda que el mismo creó.

Finalmente, en 1996 sale a la venta el segundo disco “Gettin`Pretty Good … at Barely Gettin`By”. Otro discazo, donde yo destacaría la evolución vocal de Starr.

El tema de incio “Still Alive & Well”, cantado con bastante mala leche, imagino que va dedicado a todos aquellos que daban a la banda por finiquitada. Desde mi punto de vista, las primeras canciones del disco tienen un toque mucho más sureño, permitiendose incluso una balada "Song For Abstent Friends", mientras la parte final va desembocando en unos temas más hard rockeros y setenteros. Destacando la rockera "Back In Business Again".

Dave Lizmi recluta a Ron Young de Little Caesar (banda con gustos, sonidos e imagen muy similar a ellos) para hacer la gira mientras Frank se recuperaba. Pero, como ya hemos dicho, esto nunca sucedió y finalmente la banda se disolvió.

Hay un fantástico DVD “Left for the dead” con actuaciones en directo y videoclips que a todos aquellos que nunca pudimos verles en directo nos hacen pensar como habrían sido verles actuar en vivo.

Sorprendentemente en 2009 y sin aviso previo aparece un disco nuevo de The Four Horsemen llamado “Daylight Again”. WTF??.  Quien está en la banda? Que es esto?. En palabras de Haggis es el disco “perdido” de la banda grabado durante la separación del grupo después del tour de “Nobody” y antes de la reunión para grabar “Getting’ pretty good”. No canta Frank C Starr sino Tim Beattie, junto a Haggis, Lizmi y el ex batería de The Cult, Lez Warner. No está nada mal para tratarse de una producción no totalmente terminada, pero para mi gusto no están a la altura de sus otros 2 discos.

También en 2009 se reedita “Nobody Said it Was Easy” con un “Anniversary Edition” que incluye varios bonus track, aparece el “Welfare Boogie E. P.” que es el primer EP con bonus y se vuelven a vender algunas camisetas con el logo de la banda, que en tantas ocasiones lució James Hetfield.

No sé porque una banda con semejante calidad y buenos temas no llegó más lejos. Tal vez salieron 4 o 5 años tarde, tal vez fue el cúmulo de desgracias que les acompañó o que ninguno de ellos eran precisamente angelitos domesticables.

Espero que, después de leer esta reseña de la banda os decidáis a buscar, comprar o simplemente “spotifear” (¿se puede utilizar como verbo?) estos discos y disfrutar de la magia de los Horsemen.

The book of rock and roll Motherfucker I wrote it!!!!

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