Brother Firetribe – Feel the Burn

Los fineses Brother Firetribe vuelven a la carga con su quinto álbum de estudio "Feel the Burn", el primero desde la marcha de Emppu Vuorinen para centrarse a tiempo completo en Nightwish. Y del cual ya habían dado a conocer tres temas de adelanto "Rock in the City", "Nightdrive" y "Chariot of fire".

No esperes encontrar aquí nada que no sea Hard Rock, AOR y altas dosis de sintetizadores ochenteros, pero sí que se detecta un cierto cambio o evolución hacia un sonido tal vez más cercanos en ocasiones al pop. Y hablando de sintetizadores el disco se abre con una rafaga de los mismos en "I salute you" unidos a la gran voz de Pekka Ansio Heino, crean un tema de lo más pegadizo.

"Arianne" tiene unos coros un tanto repetitivos pero con el característico sonido de la banda, un tema super alegre que incita a saltar y bailar.

A partir de aquí es cuanto más se nota ese ligero cambio ya que "Night Drive" tiene un toque de synth pop y pocas guitarras. Al igual que "Chariot of fire" con un ritmo pop y letra ultra cursi que puede recordar a alguno de los nuevos temas de sus compatriotas Reckless Love.

"Bring on the Rain" es otro tema bailable nivel discoteca de Benidorm. Pero para mí uno de los mejores del disco. Por el contrario "Love is a beautiful lie" es un medio tiempo con arreglos orquestales .

"Thinking Away" y su tic-tac, es un tema con todas las características de esta banda coreable, bailable, alegre, con una gran voz y sus omnipresentes sintetizadores. Al igual que "Battle Ground" aunque esta última tiene un sonido más "tecno" sin dejar de lado las guitarras.

"Candle in the windowcombina un coro fuerte con sintetizadores tal vez demasiado poperos.

El tema final "Rock in the City" es todo un pelotazo fiestero, que te dejan con ganas de irte a bailar. Una gran manera de finalizar el álbum.

No es para nada un mal disco, más bien al contrario es pedazo de disco dentro del rock melódico contemporáneo. Con una calidad de sonido espectacular. Grandes voces, coros y estribillos que incitan a pegar saltos sin parar. Pero supongo que en este caso lo de "no es por tí, es por mí" es totalmente cierto. Tal vez yo no esté en una onda que me apetezca este tipo de sonido tan asociado a los directos y la fiesta de un viernes noche. Y el escucharlo en casa con el "modo chándal" no es lo más adecuado para este tipo de discos tan alegres y optimistas. Tendré que volver a darle un intento más adelante.

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