Messa: «Nuestro objetivo con «The Spin» era crear un álbum más breve y directo. Eliminar lo superfluo»
Hay bandas que encuentran su lugar dentro de un género y otras que prefieren explorar sus límites hasta convertirlos en algo propio. MESSA pertenecen, sin duda, a este segundo grupo. Formados en 2014 en Bassano del Grappa, en el Véneto italiano, el cuarteto ha construido una identidad musical que trasciende las fronteras del doom metal tradicional, combinando oscuridad, sensibilidad y una inquietud creativa que les ha permitido desarrollar un lenguaje reconocible. Ellos mismos han bautizado su propuesta como Scarlet Doom, una fórmula en la que confluyen el doom, el jazz, el blues, el rock progresivo, el black metal y las atmósferas del dark ambient. Una amalgama de influencias que no busca encajar en una etiqueta, sino crear un universo sonoro propio.
Desde Belfry (2016), su debut, hasta Feast for Water (2018) y Close (2022), MESSA han ido ampliando los márgenes de su música sin perder esa capacidad para moverse entre la pesadez y la delicadeza, la tensión y la contemplación. En el centro de esta propuesta destaca la voz de Sara Bianchin, capaz de transitar entre registros evocadores y pasajes de una intensidad casi hipnótica, mientras las guitarras, los ritmos y las texturas instrumentales construyen paisajes tan inquietantes como envolventes. No se trata únicamente de crear canciones oscuras, sino de trabajar con los contrastes y las dinámicas para dar forma a una experiencia que exige algo más que una escucha superficial.
Publicado el 11 de abril de 2025 a través de Metal Blade Records, The Spin, su cuarto álbum de estudio, representa un nuevo paso en esa evolución. Sin renunciar a las raíces que han definido su trayectoria, la banda apuesta por una aproximación más concisa y directa, incorporando con mayor protagonismo las sonoridades de los años ochenta, el gothic rock y la dark wave. Sintetizadores, reverberaciones características de aquella década y una atención minuciosa al tratamiento de cada instrumento conviven con la densidad del doom y la personalidad vocal de Sara. El resultado es un disco de siete canciones que mantiene la inquietud experimental de sus anteriores trabajos, pero articula sus diferentes elementos con una cohesión y una intención muy particulares. Temas como «Void Meridian», «At Races», «The Dress» o «Thicker Blood» muestran distintas caras de una obra que encuentra buena parte de su fuerza precisamente en la ausencia de fronteras estilísticas rígidas.
La trayectoria de MESSA también refleja el crecimiento de una banda que ha sabido hacerse un hueco en circuitos internacionales cada vez más amplios, sin renunciar a una personalidad artística muy definida. Su paso por escenarios y festivales de referencia para las músicas más inquietas, unido a su gira europea junto a Paradise Lost, ha contribuido a consolidar una presencia que va mucho más allá de los límites habituales de la escena doom. The Spin confirma esa capacidad para conectar con públicos de procedencias diferentes, ya sea desde la contundencia de sus riffs o desde una sensibilidad atmosférica que también bebe de territorios ajenos al metal.
Su próximo paso por España junto a los alemanes THE NIGHT ETERNAL, dentro de una gira que los lleva a encabezar por primera vez un recorrido europeo tras la publicación de The Spin, nos ofrece la oportunidad de acercarnos a una banda que parece encontrar en la exploración constante su principal motor creativo. Hablamos con MESSA sobre la evolución de su sonido, las decisiones que dieron forma a su último trabajo, el papel de las influencias ochenteras en su nueva identidad y la manera en que trasladan al directo un universo musical donde conviven la oscuridad, la elegancia y la experimentación.
Dar continuidad a trabajos anteriores siempre supone un desafío. ¿Cuál dirías que fue el concepto central o la chispa creativa que dio vida a este nuevo disco?
Crear un álbum más breve y directo. Eliminar lo superfluo: componer canciones impactantes, con una duración más reducida.
Vuestra música siempre se ha caracterizado por difuminar las fronteras entre el doom metal, el jazz y el misticismo oscuro. ¿Qué nuevos elementos o influencias musicales habéis explorado en este disco que no estuvieran presentes anteriormente?
Nos adentramos en el territorio sonoro de la década de 1980; una época que a todos nos apasiona, pero que hasta ahora no habíamos explorado a la hora de crear nuestra propia música.
Sara, tu interpretación vocal constituye siempre el núcleo emocional de la banda. ¿Cómo fue tu proceso para dar con las texturas y las letras de estas nuevas canciones? ¿Existe un hilo conductor que una las historias de este álbum?
Diría que el hilo conductor en el plano vocal —desde *The Spin* hasta nuestros trabajos anteriores— es la emoción pura e intensa. Solo puedo cantar sobre aquello que me conmueve, sea cual sea la forma en que eso ocurra.
En vuestros trabajos anteriores, buscabais una producción muy orgánica y dinámica. ¿Cómo fue el proceso de producción y grabación en el estudio esta vez? ¿Buscabais un sonido más crudo o habéis experimentado más con la atmósfera?
Decidimos grabar el álbum por pistas separadas; así, la interpretación no se vio comprometida, nada quedó al azar —todo fue deliberado— y cada uno de nosotros pudo centrarse plenamente en sus propias partes. También fue una cuestión de eficiencia temporal: esto nos permitió dedicar más tiempo a la elección de sonidos e instrumentos. Queríamos utilizar la mayor cantidad posible de equipo de los años 80. Gracias a esta metodología de trabajo por sesiones, pudimos grabar con un piano CP80 auténtico, y yo tuve una semana entera para trabajar en los solos de guitarra desde casa. Creo que fue la mejor decisión que podíamos haber tomado para el resultado final del disco.
En esta gira, os acompaña la banda portuguesa (ndr:son alemanes, menuda cagada la nuestra...) The Night Eternal como grupo telonero. Aunque ellos se inclinan más hacia el heavy metal gótico tradicional y vosotros hacia el doom de vanguardia, ambos compartís una atmósfera profundamente oscura. ¿Cómo surgió la idea de salir de gira juntos y qué creéis que aporta cada banda a la velada?
En realidad, The Night Eternal son de Alemania 😉
Los descubrimos con su anterior disco, *Fatale*, que nos gustó mucho. Después, nuestros caminos se cruzaron tocando en conciertos por Europa y coincidimos en varias ocasiones. Creemos que encajan perfectamente para esta gira; aunque practican un heavy metal más «tradicional», compartimos esa oscuridad. Ambos llevaremos al escenario nuestra propia visión de la misma.
Pasar tantas semanas de gira con otra banda genera una energía especial. ¿Qué es lo que más respetáis o disfrutáis del estilo musical de The Night Eternal?
Nos parece que sus canciones están muy bien compuestas, nos gusta su sonido y su nuevo álbum es fantástico. El trabajo de guitarra es genial, y Ricardo es, además, un gran vocalista. Por cierto, *Cold Velvet* acaba de ser publicado a través de Metal Blade, ¡así que compartimos sello discográfico!
España es un país que siempre ha conectado con fuerza con el metal oscuro y experimental. ¿Qué recuerdos guardáis de vuestras visitas anteriores a la península y cómo describiríais al público español en vuestros conciertos?
Nos gusta mucho España; guardamos muy buenos recuerdos de nuestros conciertos allí. Siempre nos han recibido de una forma maravillosa.
Vuestros conciertos suelen describirse más como rituales o experiencias hipnóticas que como los típicos conciertos de metal. ¿Cómo estáis adaptando vuestro repertorio para trasladar la densidad del nuevo material al entorno de una sala? El circuito de salas en España ofrece una cercanía muy especial con los fans. ¿Preferís la intimidad sudorosa de un local pequeño o la gran escala de los grandes festivales europeos en los que habéis tocado?
Para ser honesto, nos gustan ambos. Es genial tocar para una gran multitud en un festival al aire libre - es muy rock and roll - pero también disfrutamos de la intimidad de los espectáculos en pequeños clubes. Ambos tienen algo especial en su propia identidad.
Tras haber pisado escenarios por toda España y Europa en esta gira, ¿cuáles son los próximos pasos para Messa a corto y medio plazo?
La banda acaba de terminar una gira de 40 días por Estados Unidos como teloneros de Uncle Acid; fue una experiencia maravillosa. Ahora nos embarcamos en esta gira europea y, al terminar, descansaremos un tiempo: salir de gira es fantástico, pero resulta exigente tanto para el cuerpo como para el alma. El plan es estar cerca de las montañas, hacer hogueras y aislarnos un poco, para luego empezar a componer lo que será el próximo capítulo de Messa.
Para cerrar, ¿te gustaría enviar un mensaje a todos vuestros seguidores en España que cuentan los días para veros en directo?
¡Muchísimas gracias por vuestro cariño y apoyo! Estamos encantados de volver a tocar en España. ¡Seguro que lo pasaremos genial! Las entradas están disponibles en messaband.com. ¡Nos vemos allí!
Javi Metal
Un poco de mala hostia.
Una porción grande de locura.
Unas rayitas de alegría e ilusión.
Y como siempre bastante cabezón.
