NIGHTWISH – HUMAN. :II: NATURE

Ya tenemos delante el nuevo trabajo, de los tan amados como odiados Nightwish, desde las frías tierras Finlandesas nos llega su nuevo y esperado disco.

Cinco años después de su último "Endless Forms Most Beautiful" y en pleno confinamiento, se me antoja todo un reto y un gran placer realizar la disección de semejante obra de ingeniería, con sus fallos y sus aciertos.

El  álbum tiene dos partes muy diferenciadas: nueve temas al más puro estilo Nightwish. Y por otro lado, 8 temas dedicados a una composición sinfónica y operística, de unos 30 minutos, que es una maravilla y hará las delicias de la gente que aprecie la música clásica o la ópera en todas sus vertientes, como ya hicieran con anterioridad con "The Greatest Show On Earth".

Ya sabemos que a estas alturas, Nightwish, muy difícilmente van a conseguir reinventarse, pero estas circunstancias no le van quitar ningún mérito al gran trabajo compositivo y musical que siempre atesoran sus discos, y porqué no decirlo dicha fórmula les funciona a la perfección con una base de fans que crece con cada disco y con unos shows que son un auténtico espectáculo.

El conceptualismo de este Human :II: Nature se centra en la historia del ser humano y su relación con la naturaleza y la tecnología, hechos que vienen muy relacionados con todo lo que está sucediendo en el planeta tierra en estos momentos de duro confinamiento.

En este disco, Nightwish dentro de su fórmula que siempre utiliza en sus composiciones podemos encontrar cierta evolución, explorando nuevos estilos, estructuras y combinaciones vocales de todos los miembros de la banda.

"Music" arranca el disco, con toques tribales y desarrollo épico, con una Floor Jansen dulce. "Noise" es el primer single, tema con toques siniestros y muy sinfónico. "Shoemaker" tema estilo medieval metalizado marca de la casa. "Elvenpath", con una Floor demostrando una gran vertiente lírica y operística. "Harvest", el corte más comercial y flojo a mí parecer con una mezcla de Pop y Folk bastante empalagosa.

El disco tiene sus irregularidades, eso sí, Tuomas Holopainen está, como siempre, de sobresaliente en todas sus composiciones.

"Pan" regresa al sonido épico de BSO de película, con unos coros de niños revistiendo el corte de forma espectacular. "How's The Heart?" y "Procession" temas de nuevo muy Folkys incluso con algún ápice de Dance, con una Floor Jansen excelsa a las voces. "Tribal", protagonismo de la percusión, y en la que vuelven a la grandilocuencia de los primeros temas, introduciendo incluso voces agresivas, siendo el tema más directo y duro del disco. Cerramos la primera parte del disco con "Endlessness" con una entrada casi Doom y una batería y guitarras oscuras y densas. En la parte vocal estamos ante el mayor momento de lucimiento tanto de Marco Hietala como de Floor, y ante una canción donde Marco hace un trabajo enorme.

La segunda parte del disco es una obra conceptual y operística instrumental que podría interpretarse perfectamente en el mismísimo LICEO de Bracelona, una delícia para los amantes de la ópera y música clásica.

Conclusión, disco un poco irregular, complejo y denso que repite en muchos pasajes la misma fórmula que Nightwish utiliza de manera reiterada. No obstante, el trabajo que hay detrás es inmenso, con una Floor Jansen magnífica, demostrando versatilidad y un Tuomas Holopainen que lo borda como capitán de este barco.

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