Las comparaciones son odiosas…pero nos encanta comparar (2a parte)

Continuamos nuestra particular confrontación entre dos festivales europeos, comparando otros aspectos que consideramos importantes a la hora de escoger un festival al que asistir. Si os pareció tocha la primera parte, esperad a leer esta segunda...

Cartel

Uno de los aspectos fundamentales a la hora de escoger a qué festival vamos a asistir, es sin lugar a dudas las bandas a las que vamos a ver en cada uno de ellos. Aunque por un lado, y según el festival al que quieras asistir, tienes que jugártela, anteponiendo otros aspectos, porque las entradas suelen salir a la venta sin ninguna banda anunciada, y si no te das prisa, corres el riesgo de quedarte sin entrada. Suele ser el caso de Graspop Metal Meeting. Este año, ha habido entradas de dia hasta la semana anterior a su celebración, pero los pases para los 4 días ya habían volado con bastante antelación. En esta ocasión sin embargo, hemos sufrido de muchos y notables cambios respecto al cartel para el que habíamos adquirido la entrada, por pandemias e historias poco creíbles (más de una banda ha utilizado la pandemia para cambiar sus planes, es un hecho). Ahí teníamos de un inicio a Aerosmith, Faith No More, Avenged Sevenfold, Wednesday 13...y un sinfín más que se cayeron por motivos diversos, pero que afortunadamente fueron sustituidas con mayor o menor premura y más o menos en la misma proporción. Además, en un festival como Graspop, sueles poder ver producciones espectaculares sobre los escenarios y las bandas no escatiman en medios, sabiendo que el festival es un escaparate de la ostia. Así, puede que bandas menores te sorprendan con puestas en escena que ni en sueños podrías ver en sus giras o en conciertos en otros festivales. Graspop tiene un gran peso mediático, y las bandas no suelen dejar pasar por alto la oportunidad de lucirse. Por su parte, Barcelona Rock Fest suele traer cabezas de cartel potentes, pero en unos estilos algo más encorsetados. Cabe decir que este año nos han sorprendido con la inclusión de bandas como Dropkick Murphys, Nightwish (que no gozan del favor de los más trves...), Jinjer (que no vamos a ocultar, que también se ha aprovechado su tirón mediático, sin poner en duda que son una gran banda). Por poner un pero, no dejo de preguntarme porque demonios Nightwish tocaron con lo puesto, cuando hemos visto videos de otros festivales donde lucían de una parafernalia sin parangón (y lo del Ayuntamiento no me vale, porque al día siguiente Kiss si hicieron uso de fuegos y pirotecnia...). Sin embargo, el festival barcelonés suele programar un estilo algo más enconsertado, flaqueando por alguna razón géneros y subgéneros extremos como el death, el black, el hardcore...Hemos visto bandas si, pero las contamos con los dedos de la mano en todas sus ediciones. En Bélgica el abanico suele ser mucho más amplio, aunque este año las bandas más modernas han copado gran parte del cupo.

Organización

Este es uno de los aspectos vitales si quieres ganarte el favor y la confianza de tu público asistente. El cliente que paga una entrada quiere estar informado de lo que está comprando, y la comunicación con el vendedor debería ser un aspecto de vital importancia. Ningunear a aquellos que aportan el dinero para celebrar tus eventos no parece la opción más sensata si quieres permanecer en el tiempo, aunque parece que no todos opinen lo mismo. El festival belga, sin ser de los que más se prodigan en redes sociales, suele tener a su parroquia informada de todos los cambios o novedades con la suficiente antelación, y la comunicación con ellos (lo sé porque he tenido que contactar con ellos por varios motivos) suele ser bastante seria, fluida y con la suficiente premura. Con Barcelona Rock Fest no he tenido que ponerme en contacto (bueno si, y aunque costó que respondieran, al final lo hicieron) pero la gente no parece muy satisfecha con el feedback recibido. Temas como la devolución del importe de las entradas, han sido bastante recursivos en los comentarios de cualquier post del festival. Por otro lado, todos hemos sentido esa falta de información por parte de la organización respecto a la información primero de la celebración del mismo, que hasta que no vimos el inicio del montaje, dudamos hasta de su celebración. Otro punto a considerar, los cambios en el cartel no han agradado a todo el mundo, quedándose algunas bandas sin cubrir, algunos cambios en los horarios que han sido sonados (pobres Diamond Head...), y un recinto que parecía a medio montar por las prisas. No sabemos el devenir del festival (a alguien más le extraña que todavía no se hayan anunciado fechas para el 2023, cuando suele ser lo primero que hacen cuando se clausura la edición en curso?), pero da la sensación que este ha sido un año de impás en el que todo han sido prisas y saltos de mata (en su mayoría mal resueltos). Por la cuenta que nos trae, no podemos sinó esperar una re-estructuración de la organización y una nueva forma de hacer las cosas de cara a próximas ediciones (si las hay), porque seria una pena perder la oportunidad de asistir a un festival de estas características a las puertas de casas (y esta es nuestra postura, que tenemos la "suerte" de vivir cerca).

Conclusiones

Reconozco que hace tiempo que no me desplazo a otros festivales de la escena nacional, y desconozco por completo la situación e instalaciones del resto de festivales del país. De todos he leído cosas buenas y malas, sobretodo en este año en el que parece que ha costado recuperar la normalidad, y ante la pobre viabilidad económica de algunos proyectos, que lo han pasado bastante mal tras dos años en el dique seco. La sensación general es que aún queda bastante por hacer, si los festivales nacionales quieren ponerse a la altura de los grandes de Europa, y aunque si vemos que muchos han crecido exponencialmente año tras año, quizás todavía no han conseguido que la experiencia sea todo lo completa que puede ser en otros lugares. El tiempo dirá si alguno acaba poniéndose a la altura de Wacken, Hellfest o Graspop...o si es eso lo que realmente queremos.

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