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Desde Vizcaya, Kotta están construyendo su camino a base de riffs con melodía, trabajo constante y una identidad que no entiende de medias tintas. Con un primer disco que les ha servido como carta de presentación y un segundo trabajo ya en marcha —del que han adelantado dos temas— la banda se encuentra en ese punto crucial donde la evolución deja de ser promesa y empieza a convertirse en realidad.

Pero detrás de cada canción hay historia. Hay trayectorias previas, horas de local de ensayo, decisiones difíciles y una visión clara de lo que quieren ser. Kotta no nace de la casualidad, sino del aprendizaje acumulado y de la necesidad de dar forma a un proyecto propio, honesto y sin concesiones.

En Confined Rock hemos querido profundizar en su recorrido: sus orígenes, el pasado musical de sus miembros, el proceso detrás de su primer lanzamiento, la gestación del segundo álbum y, por supuesto, la energía que despliegan sobre el escenario. Hablamos con Kotta sobre presente, pasado y futuro, en una conversación sin filtros.

Kotta nace en Vizcaya, una tierra con una identidad musical muy marcada. ¿Cómo y en qué momento surge la banda?

La banda nace por una grabación  casera de un tema que le enseño a un amigo músico, Antonio (Garlopa), y que enseguida me dice que hay que hacer algo con ello. Y así comenzamos a buscar  gente, que no era fácil de encontrar dado el estilo de música que queríamos hacer.

¿Fue una idea meditada o el resultado natural de coincidir en el  camino?

Ángel Bañuelos como fundador del grupo comenta: Es algo que siempre he querido, pero que no encontraba los miembros adecuados para ello.

Antes de Kotta, cada uno de vosotros venía con recorrido en otros proyectos. ¿Qué aprendisteis de esas etapas anteriores y qué sentisteis que necesitabais  hacer diferente al arrancar esta nueva aventura?

Casi todos hemos hecho en un momento de nuestra andadura musical versiones de otras bandas, y yo  personalmente estuve muchos años haciéndolo, y acabas un poco quemado. Evidentemente se aprende mucho copiando a nuestros referentes, pero al final  sientes la necesidad de crear tu propia música. Aunque todos hemos hecho trabajos propios, este estilo en concreto no lo habíamos tocado, y nos resultaba  un reto.

Cuando empezasteis a dar forma al proyecto, ¿teníais claro desde el principio cuál iba a ser vuestro sonido o fue algo que se fue moldeando en el local de  ensayo?

Siempre tienes un sonido en mente, pero hasta que no te juntas en el local no empiezas a definirlo. Las influencias musicales te dirigen un poco hacia donde quieres ir, lo difícil es mantener tu personalidad, teniendo en cuenta que cada uno tiene unos gustos musicales, que no siempre coinciden.

Vuestro primer disco supuso vuestra carta de presentación oficial. ¿Cómo fue el proceso de composición y grabación?

“Son of Man” es un disco autoproducido, hoy la tecnología, por suerte ó por desgracia, lo permite, está grabado en el local de ensayo y a la vez estudio Allmusic de Portugalete, perteneciente a Andrés Abuin, batería fundador de la banda. En cuanto a la composición, no hay una fórmula mágica, a mi personalmente me  gusta grabar la guitarra junto con la batería y el bajo base del tema para tener una idea global, y luego en el local se desarrolla entre todos, hablo de la parte  musical. Antonio “Garlopa” que era el otro guitarra, le gustaba más proponer una idea en el ensayo, sin previa grabación.

¿Qué queríais transmitir con ese  debut?

Queríamos transmitir esa influencias de rock Melódico de calidad, de las que hemos aprendido en nuestra historia musical individual, pero ahora en  composiciones propias, generadas por él grupo.

Mirando atrás, ¿hay algún tema de ese primer álbum que sintáis que define especialmente lo que es Kotta? ¿O alguno que marcara un antes y un después dentro de la banda?

Son Of Man y Sick Angel podrían ser los temas referentes del sonido que podría identificarnos.

Después del lanzamiento del primer  trabajo, llegó el momento de defenderlo en directo. ¿Cómo vivisteis esos primeros conciertos?

La verdad es que tuvimos buenas críticas. La gente nos comentaba que no se veían muchas bandas de este tipo por aquí, y es cierto que esta música nunca a tenido muchos adeptos en Euskadi, ahora parece que ha cambiado algo la cosa.

¿Qué diferencia hay entre el Kotta del estudio y el Kotta sobre el escenario?

En cuanto al  trabajo en estudio y el directo, la idea siempre ha sido hacer algo que puedas plasmar luego en el directo, creo que sonamos bastante parecido al estudio,  aunque este estilo AOR siempre se ha caracterizado por la sobreproducción, hemos intentado no cargar mucho a la hora de grabar precisamente para poder  ser fieles al sonido a la hora de tocar en vivo.

Ahora estáis trabajando en vuestro segundo disco y ya habéis presentado dos adelantos. ¿Qué nos podéis contar de esta nueva etapa?

Si, estamos inmersos en la confección del segundo álbum, hemos tenido varios cambios de formación en la banda y eso se va a notar lógicamente en el resultado final, siempre que hay caras nuevas hay ideas nuevas y eso es positivo.

¿En qué ha evolucionado vuestro sonido respecto al primer álbum?

Tampoco creo que debamos hacer cambios drásticos, intentaremos estar a la altura del primer trabajo que creo que tuvo buena acogida.

¿Sentís más presión al afrontar este segundo trabajo? Muchas veces el segundo disco es el que confirma o redefine a una banda. ¿Cómo lo estáis gestionando?

Es cierto lo que dices, el segundo disco suele confirmar ó redefinir a una banda, nos gustaría más lo primero pero muchas veces no está en tu  mano, al final las canciones te tienen que salir de dentro, de todas formas no queremos presionarnos, tampoco hemos sido demasiado ambiciosos, al fin y al  cabo estamos aquí por placer y ninguno de nosotros somos profesionales de la música, queremos mostrar nuestras ideas y que la gente disfrute de nuestras canciones.

Más allá de lo musical, ¿qué os mueve como banda?

Hemos conseguido un equilibrio y muy buen rollo, ahora con los músicos que estamos actualmente y notamos ilusión en lo que estamos haciendo

¿Qué temas os obsesionan a la hora de escribir letras y qué queréis provocar en quien os escucha?

La verdad, es  que no tenemos predilección por ningún tipo de letras, intentamos escribir de lo que nos pasa por la cabeza, en ese momento de inspiración, escribimos  del amor, del desamor, pero también de otros temas mas profundos como; la lucha entre lo espiritual y la ciencia, enfermedad, o valores entre padre hijo,  Etc.

Para cerrar: ¿cómo imagináis el futuro de Kotta? ¿Qué objetivos os marcáis a corto y medio plazo, tanto en estudio como en directo?

El objetivo es el  presente, ahora mismo sacar nuestro segundo disco, hacerlo lo mejor posible y si hay gente que lo disfruta pues nos sentiríamos satisfechos. Por otra parte saldremos de la provincia, puesto que estamos teniendo más seguidores fuera, que también merecen escucharnos en directo, en Junio estaremos en Madrid  en donde daremos dos conciertos y seguiremos por alguna provincia más. También en paralelo, intentaremos meternos en algún festival lo que nos hará  consolidarnos más como banda.