Invasión de Metal y Caos en Masters of Insanity III – 21/02/2026. Sala Upload (Barcelona)
¡Menuda noche de cuero, pinchos y blasfemia se vivió en la Sala Upload!
El Masters of Insanity III, organizado por Metalcova y Acaraperro Pruducciones, se ha consolidado como la cita ineludible para el underground más extremo de Barcelona.
Este aquelarre infernal, de autentico y genuino black/speed metal, estaba formado por los belgas Bütcher encabezando el cartel y tres bandas de la casa que también representan excelentemente este estilo: Inverted Cross, Emmissary y Vlad.
Lo que es lo mismo el mismísimo infierno sobre la faz de la tierra.
Abrimos la negra noche con el concierto de Vlad que es un atentado total de cuero y sangre.
La banda desata un Black/Speed Metal que es un puro asalto sónico: riffs que cortan como cristales y una batería que ametralla sin piedad del personal.
Es una explosión de violencia underground donde el mosh pit no da tregua en las arremetidas de las primeras filas, que ya están totalmente desatadas desde el primer momento.
Su sonido sucio te golpea el pecho. No hay poses, solo caos, sudor y velocidad en estado puro.
Bolazo de Vlad que darán mucho que hablar desde luego.
Llego la hora de Emissary que tomaban el escenario por el cuello, aunque su directo me dijo algo frio y mas despues de ver a Vlad arrasar con todo.
Tres de sus jinetes venían de telonear a los míticos Satan, y se notó esa madurez sobre el escenario.
Presentaron su debut Eldritch (2025) con una oscuridad asfixiante y voces que rasgaban todas nuestras alma sin piedad ninguna.
El final con «The Witchfinder Rides Again» fue un martillazo de puro Heavy Metal sobre nuestras cabezas, para dejarnos los cuellos calientes y preparados para lo que seguía en la noche.
La noche se ponía todavía mas caliente con los demoniacos Inverted Cross.
Si su disco Eternal Flames of Hell es una joya del underground, su directo es una puñalada directa en el corazón.
Ritmos vertiginosos a velocidades inhumanas y una batería que sonaba como una metralleta en pleno aquelarre satánico.
El público se volvió completamente loco, con el personal volando desde el escenario en un stage diving constante.
Verles cerrar con «Circle of the Tyrants» de Celtic Frost y esa carnicería llamada «The Antichrist» de Slayer fue, sencillamente, un ritual de malevolencia total.
Pero el clímax máximo, llegó con los carniceros de Amberes. Bütcher no dio un concierto, dio una lección de violencia sonora.
Ruben Luts es un animal, un showman poseído que, cruz invertida en mano, nos escupió agudos imposibles que te cortaban el cuello a cuchilladas de oxido infecto.
Desde el primer acorde de «Metallström/Face the Bütcher», la sala se convirtió en una batidora de carne y sudor.
Son compactos, son rápidos y tienen ese aroma al Iron Maiden más primitivo mezclado con el speed metal más macarra.
Cerrar con «45 rpm Metal» fue la explosión final para una noche que ya es historia del Metal en Barcelona.
¡Larga vida al Masters of Insanity!
Si la cuarta edición es la mitad de épica que esta, ya podéis ir reservando vuestro sitio en el infierno.
Crónica: Javi Metal y Fotografías: Marta Caru
Javi Metal
Un poco de mala hostia.
Una porción grande de locura.
Unas rayitas de alegría e ilusión.
Y como siempre bastante cabezón.
