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Más que interesante triplete de bandas de Death Metal melódico capitaneadas por féminas era el que nos presentaba Madness Live! este domingo en la madrileña Sala Mon. Por circunstancias laborales, amén del caos en que se ha convertido esta ciudad en lo que a movilidad se refiere, solamente pude llegar a presenciar los dos últimos temas de Black Spikes. Probablemente la banda que más deseaba ver porque para mí eran la novedad respecto a los otros dos grupos a los que ya había visto anteriormente.

Poco puedo aportar solamente con 10 minutos pero lo cierto es que en ellos pude apreciar que además de lo musical llevaban todo un ritual alrededor de su actuación, lo cual me hizo acordarme más aún de la familia de ciertos personajes de la política madrileña. En fín, habrá seguro más ocasiones de ver a las lituanas, que por lo escaso que vi y lo que me comentaron amigos allí presentes dieron un muy buen show.

A Butcher Babies ya había tenido la ocasión de verles en Madrid en Sala más pequeña aún en sus comienzos. Recuerdo que de primeras no me llamaban mucho la atención y me parecían más un producto de marketing que otra cosa pero tras la finalización de su concierto mi opinión no era la misma. Había árboles detrás del bosque. Aún estaba lógicamente Carla Harvey en sus filas y han desarrollado junto a ella una carrera que les ha llevado a publicar cinco discos en diez años, lo que no es una cantidad desdeñable.

Desde 2013 y "Goliath" hasta su mas reciente álbum de 2023 "Eye for an Eye", no han parado de girar por todo el mundo tanto en sus propias giras, como teloneando a bandas de gran nombre así como participando en los más señalados festivales. Esa imparable actividad se venía reflejando en discos cada vez más maduros y actuaciones contundentes. Nadie va a negar a estas alturas que la base fundamental de este proyecto era la combinación vocal de la mencionada Carla Harvey y Heidi Shepperd. Tras la marcha de la primera han ofrecido un par de adelantos ya solamente con Shepperd, "Lost in your touch" y "Black Dove", que ya anticipaban que en absoluto la banda perdía carisma y podían seguir adelante con Heidi al frente al mismo nivel.

De hecho esos dos temas sonaron durante su repertorio, amén de canciones de toda su trayectoria. Había curiosidad por ver cómo la banda se desempeñaba sobre un escenario solamente con uno de sus dos pilares fundacionales pero lo cierto es que visto lo visto, la buena de Shepperd se basta y se sobra para ofrecer actuaciones brillantes. Con una energía desbordante, un no parar sobre las tablas, una comunicación excepcional con el público y su buen hacer a la voz, Butcher Babies nos ofrecieron una hora de concierto que se pasó volando. La propia Heidi llegó a dividir el público en dos en una de sus últimas canciones y bajarse del escenario a la pista para cantar el final del tema mientras el respetable bailaba un mosh pit alrededor de ella. Resultaba bastante impactante la imagen.

Cayeron canciones como "Red Thunder", "Sincerity", su casi himno "It's Killing Time, Baby!", "Spittin´ Teeth" o las anteriormente mencionadas dos nuevas entregas. Todo ello para finalizar su concierto con un emotivo discurso acerca de su propia salud mental y dar las gracias al público porque sin él probablemente no hubiera estado el domingo allí para a continuación deleitarnos con "Last December", tema interpretado con voz limpia y que mostró sus debilidades sentimentales tanto como sus aptitudes vocales. Tras ella, "Magnolia Blvd." dio por concluído un concierto que todo hay que decir, podría haber sido aún mejor si el técnico de sonido (que desconozco si era propio de la banda o de la sala) hubiera hecho bien su trabajo porque durante la mitad de la actuación, el bajo y la batería se comieron casi al completo la voz de Shepperd y la guitarra de Henry Flury, del que podemos decir que estaba presente porque lo veíamos, ya que la guitarra era prácticamente inaudible. Solamente en la segunda mitad el balance fue el correcto. Pese a ello, gran actuación de los norteamearicanos y la confirmación de que la banda sigue muy viva pese a la marcha de una de sus fundadoras.

La carrera discográfica de Infected Rain comenzó un par de años antes que la de sus teloneros, cuando en 2011 publicaron "Asylum". Desde entonces cinco discos más de larga duración: "Embrace Eternity" (2014), "86" (2017), "Endorphin" (2019), "Ecdysis" (2022) y su más reciente "Time" (2024). Los moldavos han ido moviéndose en distintos terrenos musicales desde una perspectiva más cercana al Nu Metal a esos tintes más propios del Death Metal melódico que vienen transitando cada vez con mayor asiduidad.

Con el indiscutible liderazgo de su carismática vocalista Elena Cataraga (más conocida por su apodo "Lena Scissorhands"), es de hecho la única superviviente de la formación inicial, que en la actualidad cuenta con Eugen Voluta a la batería, Alice "Lane" Pandini al bajo y Vadim Ojog a la guitarra.

Para dejar los remilgos atrás y desatar las hostilidades comenzaron su actuación con "The answer is you" y "Dying Light", dejando claro desde el comienzo las intenciones de Lena y compañía. Con una amplitud vocal estupenda capaz de variar en milésimas de segundo del gutural más profundo a la voz armónica más dulce, fueron desgranando temas de su ya larga trayectoria. Sonaron "Fighter", "Black Gold" o "Stranger" hasta que llegó uno de los momentos de la noche, cuando Heidi Shepperd se unió a Lena Scissorhands para interpretar ambas "The Realms of Chaos", en lo que acabó siendo probablemente el momento álgido de la velada.

A partir de ahí y sin solución de continuidad salvo para agradecer al público asistente su apoyo y su ánimo, así como su simpatía hacia el mismo con una sonrisa permanente en su boca, Lena y los suyos nos deleitaron con esta vez un buen sonido desde el inicio con canciones como "Ut Supra", "Pandemonium", "Never to Return", "Because I leet You" y "Judgemental Trap". Con un Vadim Ojog perfecto a la guitarra y desatando un mar de rastas cada vez que movía su testa al ritmo de sus propios riffs, una Alice Pandini que demostró que es una gran bajista más allá de un bello rostro y un Eugen Voluta a los parches que no dejó títere con cabeza.

Cuando se retiraron estaba convencido de que era el típico parón para volver a las tablas a deleitarnos con un par de temas extra, pero no fue el caso. Es el pero que me veo obligado a ponerle a por lo demás una gran actuación. Apenas 55 minutos de actuación siendo cabezas de cartel de una gira y con tus teloneros tocando más tiempo que tú, la lógica se me hace muy difícil de entender. Y más teniendo en cuenta el estado de la banda, que no puede ser mejor. La moda de la hora y diez ya me viene tocando un poco los susodichos, pero que el cabeza de cartel no llegue ni a la hora es un poco de Juzgado de Guardia. En fín, son los tiempos actuales y es lo que toca. Pero es una pena dejar ese sabor agridulce cuando te estás marcando un concierto de lo más apetecible. Cuentan con seis discos y su juventud echa para atrás. Esperemos que reconduzcan este aspecto para próximas giras. En lo estrictamente musical, nada que objetar a un banda que lo dio todo ante una sala rendida a sus piés.

Nada que ver esto con los compañeros de Madness Live!, porque a posteriori he podido comprobar que vienen haciendo lo mismo durante toda la gira europea.

Os dejamos con un par de vídeos de lo vivido el domingo.

Texto, fotos y vídeos: Jorge Iván Delgado López

Infected Rain – «Because I Let You»

Butcher Babies – «It´s Killing Time, Baby!»