GUILT TRIP4.1

El pasado 17 de marzo de 2026, la Sala Wolf de Barcelona se convirtió en un epicentro de caos controlado y decibelios al máximo exponente, con otra gira Route Resurrection.

No fue una noche para los débiles de corazón, la llegada de la apisonadora de Manchester Guilt Trip, junto a los locales Donuts Hole, dejó el listón del hardcore y el metal alternativo por las altisimas nubes.

Donuts Hole fueron el rugido de casa, los barceloneses jugaban en casa y no perdieron ni un segundo.

Su propuesta de metal alternativo y letras viscerales sirvió como el combustible perfecto para caldear el ambiente.

Con una puesta en escena de mucha intensidad que ya es marca de la casa, conectando con un público que no termino de llenar el aforo de la sala, en ningún momento de la noche.

Su sonido consiguió que las paredes de la Sala Wolf vibraran con una mezcla de melodía y agresividad técnica, que preparó el terreno para lo que venía después, con la banda de Manchester.

Cuando Guilt Trip tomó el escenario, la atmósfera cambió de "concierto" a "supervivencia" extrema.

Los británicos trajeron su característico sonido metal/hardcore que ya había arrasado en el Resurrection Fest y que ahora pasaba por Barcelona, para no dejar ningún prisionero con vida.

Mosh pits infinitos desde los primeros guitarrazos, el centro de la pista se convirtió en un torbellino de movimiento masivo, con todo el personal completamente entregado a la causa.

La banda no dio tregua, encadenando temas con una precisión quirúrgica y una rabia contagiosa y ambiciosa.

Los de Manchester vinieron a por todas y nos sorprendieron con su directo electrizante y muy fresco, nos volaron literalmente la tapa de la cabeza.

La energía de Jay Fewtrell y compañía demostró por qué son una de las bandas más en forma del género actualmente. Fue un despliegue de fuerza bruta en las distancias cortas que solo una sala como Wolf puede ofrecernos.

Fue una de esas noches que se recuerdan por los guitarrazos made in crossover y la adrenalina fluyendo en el aire.

Si te lo perdiste, lo próxima vez que la formación inglesa vuelvan a nuestras ciudades ya sabes lo que tienes que hacer.

Desde luego, Barcelona tardará en recuperarse de semejante salvajada.

Crónica: Javi Metal y Fotografías: Alvar Luis Gabaldà