image00007

La primera batalla del Drums of War 2026 arrancó el pasado jueves 27 de agosto en el recinto Atlantic Events de Barcelona, dejando sensaciones algo encontradas: una propuesta musical histórica y sobresaliente que tuvo que pelear contra unas infraestructura y servicios que se quedaron bastante cortos, con esto que quede bien claro, no quiero decir que el festival no fuera algo top, son aspectos que claramente se tendrán que mejorar para la próxima edición.

Bajo la organización de la asociación Manguales, el festival demostró una puntualidad y calidad de sonido impecables en lo musical, pero empañó un poco la experiencia, quizás el tamaño del escenario y de la sala, ya que en los momentos álgidos de la noche era algo difícil poder disfrutar de los shows debido a lo ya comentado.

Sin mas dilación vamos a dar un repaso a cómo se vivió esta intensa jornada de apertura.

El debut del festival dejó en evidencia que el espacio no estaba del todo preparado para las dimensiones de un evento de este calibre.

Lo del escenario pequeño fue una de las críticas más repetidas de la jornada. Para bandas con puestas en escena complejas o un gran número de componentes, el escenario quedo algo corto, lo que limitó la movilidad de los músicos y restó cierta espectacularidad visual a los directos, siendo algo difícil de poder ver el escenario cuando la sala estaba completamente llena.

En contra partida también se podría decir que todo fue muy underground y cercano, ya que ver ciertas bandas tan cerca, se podría decir que le dio a todo un aura mística.

El tema de la comida también se les quedo algo escaso: Se echo de menos que pusieran algunas foodtracks, sin ser critico este será también otro de los puntos a mejorar, ya que el festival dura 15 horas por tres días.

Vamos al plano estrictamente musical las bandas salieron a morder y el sonido respondió con una contundencia brutal.

Los Alemanes Attic abrieron el día con un soberbio concierto de puro Heavy Metal oscuro al mas puro estilo King Diamond, les tenia muchas ganas ya que no los había podido ver todavía y desde luego dejaron el listón altísimo en el Drums.

Los filipinos Deiphago desataron un caos absoluto bajo el la penumbra mas absoluta dando un concierto primitivo y rudo.

Mientras que los suecos LIK cayeron como una apisonadora de Death Metal al más puro estilo Estocolmo.

A pesar de sufrir un pequeño contratiempo técnico con el inalámbrico de una de sus guitarras, supieron sobreponerse y firmar un directo aplastante, enérgico y cargado de fuerza.

Zemial e In The Woods, aportaron el contraste perfecto. Mientras los primeros desataban su Black/Thrash de la vieja escuela, los noruegos In The Woods... envolvieron el recinto en una atmósfera progresiva, melancólica y sumamente elegante.

Los platos fuertes de la noche justificó por completo la presencia de las almas extremas reunidas en Barcelona.

Los suizos Messiah dieron una auténtica lección de veteranía. Con un Thrash/Death demoledor, barrieron el escenario a base de pura actitud y energía.

El momento cumbre e histórico de la jornada fue el concierto de Nargaroth.

René "Kanwulf" Wagner y los suyos firmaron su esperadísimo debut en España para conmemorar su XXX Aniversario.

Con un sonido denso y una atmósfera totalmente blasfema, el concierto se convirtió en un ritual de culto underground absoluto, superando las limitaciones físicas de la sala.

La noche se cerró con el Melodic Black/Death de A Canorous Quintet y la velocidad lasciva de Spectre, a los cuales no pude asistir dejando el broche final en manos de una jornada inicial de lujo.

El balance del día dejó claro que musicalmente el Drums of War es una joya indispensable, pero sin ser críticos ya que sabemos lo que cuesta montar semejante festival, necesita pulir con claramente sus infraestructuras y servicios si quieren ser uno de los referentes en los festivales extremos de Europa.

Crónica: Javi Metal y Fotografías: NecroShorns