Directa o indirectamente, el inopinado éxito de Turnstile ha abierto infinidad de grietas en el post-hardcore a través de las que la música de otros muchos grupos puede filtrarse y alcanzar a un mayor público potencial.
El viento sopla a favor para determinados subgéneros aguerridos del rock y de ello podrían beneficiarse bandas como Drug Church, quinteto que no por casualidad publica sus discos en un sello llamado Pure Noise Records. Toda una declaración de intenciones: la propuesta de Drug Church está pensada para vivirse con el volumen un puntito por encima del máximo recomendado.
Pero que nadie se asuste. Como ocurre con otras bandas afines como Militarie Gun o Angel Du$t, Drug Church también pueden seducir a fans del college rock o incluso del power pop por su afición a infiltrar melodías pegadizas entre capas de ruido. Si afinas el oído, podrás escuchar a Patrick Kindlon gritando un estribillo irresistible más de una vez a lo largo de su ya amplia discografía.
Sea como sea, la mejor manera de descubrirlo es en vivo y en directo. Rodeado de gente y bien cerquita del escenario.
Las salas son el hábitat natural de unos Drug Church que actuarán el 27 de septiembre en Madrid (Nazca) y el 28 de septiembre en Barcelona (La Nau), como parte de una gira española que también hará parada en Donostia (Dabadaba, 26 de septiembre).
Un poco de mala hostia.
Una porción grande de locura.
Unas rayitas de alegría e ilusión.
Y como siempre bastante cabezón.
