dawn zero killus christian supersixx band photo

La escena del metal industrial español sigue evolucionando con propuestas que combinan potencia sonora, estética oscura y una fuerte identidad artística. Una de ellas es Dawn Zero, el proyecto liderado por Christian Supersixx, conocido por su trayectoria como vocalista de la banda de metal industrial Killus.

Tras más de dos décadas de carrera en la escena metal, Supersixx decidió abrir una nueva etapa creativa con Dawn Zero, un proyecto que inició en 2018 con el objetivo de explorar nuevas ideas musicales dentro del industrial metal, fusionando riffs agresivos con electrónica, atmósferas oscuras y melodías pegadizas.

El proyecto dio un paso importante con el lanzamiento de su álbum debut “Black Celebration” en 2021, un disco de 14 temas compuesto, producido y masterizado por el propio artista, y que contó con colaboraciones de músicos como Snowy Shaw o Ash (Devildriver / Static-X).

Desde entonces, Dawn Zero ha seguido ampliando su universo musical con nuevos lanzamientos y singles que mantienen su esencia industrial y oscura. Entre los más recientes destaca “Digital Blood”, uno de los temas que forma parte de una serie de lanzamientos que apuntan hacia un nuevo trabajo en desarrollo.

En esta entrevista hablamos con Christian Supersixx sobre su etapa en Killus, el nacimiento de Dawn Zero, los discos publicados, la importancia del concepto visual dentro del metal industrial, y los planes de futuro de un proyecto que continúa creciendo dentro de la escena alternativa.

Una conversación en profundidad para conocer mejor el pasado, el presente y la evolución artística detrás de Dawn Zero.

Durante muchos años fuiste una figura clave en Killus. ¿Qué recuerdos te vienen primero a la mente cuando piensas en esa etapa? ¿Qué aprendizajes personales y profesionales te dejó tu paso por la banda?

Son muchísimos recuerdos y experiencias, tanto buenas como malas, aunque obviamente me quedo con las buenas, que han sido muchas. Cuando pienso en mi etapa en Killus me vienen a la cabeza kilómetros y kilómetros en furgoneta, giras por distintos países, conciertos inolvidables y la oportunidad de compartir escenario con bandas increíbles. También colaboraciones con músicos internacionales y momentos que, al final, te marcan para siempre. Fueron más de veinte años, así que puedes imaginar la cantidad de cosas que se pueden vivir en una banda durante tanto tiempo, y más en un proyecto con tanta proyección.

A nivel de aprendizaje también me llevé muchísimo. Sobre todo entender que las cosas se consiguen a base de esfuerzo, constancia y dedicación. Aprendí cómo funciona realmente este mundo, cómo se tienen que hacer muchas cosas… y también qué cosas quiero y qué cosas no quiero en mi vida. A nivel personal, estar en Killus me aportó muchísimo, pero curiosamente también me aportó mucho el hecho de tomar la decisión de cerrar esa etapa y empezar una nueva.

¿De qué manera influyó tu experiencia en Killus en tu forma de componer o producir música hoy en día?

Mi etapa en Killus fue clave para entender cómo funciona realmente todo el proceso creativo y de producción. Gran parte de las grabaciones y producciones las trabajábamos entre Ruk y yo, y durante todos esos años tuve la oportunidad de aprender mucho observando y participando en ese proceso. Fueron varios discos y muchas horas de estudio que, sin darme cuenta, me dieron una base muy sólida.

Esa experiencia me dio las bases para empezar a moverme por mi cuenta. Cuando dejé la banda, empecé a profundizar mucho más en la composición, la grabación y la producción de toda la instrumentación. A día de hoy sigo aprendiendo constantemente y desarrollando mi propio método de trabajo, siempre guiado por las inquietudes y las ideas que quiero transmitir a través de mi música.

Dawn Zero nació en 2018. ¿Cómo surge exactamente la idea del proyecto y qué te motivó a ponerlo en marcha? ¿Qué querías hacer diferente con Dawn Zero respecto a lo que habías hecho antes?

Cuando dejé Killus tenía claro que no iba a dejar la música. Al contrario, sentía que todavía tenía mucho que decir. Pero también necesitaba un espacio donde pudiera crear con total libertad, sin compromisos ni límites.

Dawn Zero surge de esa necesidad de empezar desde cero y construir algo completamente personal. Un proyecto donde pudiera explorar nuevas ideas, nuevos sonidos y, sobre todo, volver a conectar con la parte más honesta y creativa de hacer música.

El nombre de la banda tiene un sonido bastante evocador. ¿Qué significa “Dawn Zero” y qué representa?

Es un nombre muy personal. Representa la idea de empezar desde cero, tanto a nivel personal como musical. Un nuevo amanecer después de cerrar una etapa. El “Dawn” simboliza ese nuevo comienzo, y el “Zero” el punto de partida absoluto desde el que todo vuelve a construirse.

Dawn Zero ya cuenta con dos álbumes publicados. ¿Cómo describirías la evolución entre el primer disco y el segundo? ¿Qué temas o emociones suelen inspirar vuestras composiciones?

La principal diferencia creo que está siendo llevar mi música a un plano más cinematográfico que es lo que siempre he querido, pero todo lleva su proceso.
Black Celebration, fue mi álbum debut y presentaba un sonido de densas capas electrónicas, melodías nocturnas y un sentido más ritualista de la oscuridad. El disco explora el conflicto interior, la soledad y la belleza oculta dentro de la decadencia.

Con Into the Void, busqué adentrar más mi sonido hacia el vacío y la transformación. Texturas más cinematográficas y una producción refinada, con este trabajo la temática del aislamiento y la reflexión existencial mientras sigo conservando un filo crudo y confrontativo.

Habéis lanzado un nuevo single recientemente como “Judgement Day”. ¿Qué nos puedes contar sobre esta nueva etapa sonora de la banda? ¿Sentís que la banda ha encontrado ahora su identidad definitiva o todavía está en evolución?

Creo que sí, o al menos siento que estoy mucho más cerca que antes. Siempre he querido que mi música tenga un enfoque cinematográfico, como si cada canción fuese parte de una banda sonora. Temas que puedan transportarte a imágenes, situaciones o pequeñas historias dentro de tu cabeza. En esta nueva etapa estoy llevando esa idea más lejos que nunca: atmósferas más oscuras, contrastes más intensos y una identidad sonora mucho más clara. No sé si es el destino final, porque la música siempre está evolucionando, pero sí siento que con este lanzamiento estoy definiendo realmente lo que quiero con Dawn Zero.

Dawn Zero mezcla metal, electrónica y una estética bastante oscura. ¿Qué artistas o bandas han influido más en vuestro sonido? ¿Hay influencias fuera del metal (cine, literatura, arte, música electrónica, etc.) que también formen parte del ADN de la banda?

Mis influencias vienen de muchos sitios distintos. Dentro del metal me han marcado mucho bandas que han sabido mezclar contundencia con atmósferas muy trabajadas, como Rob Zombie, Nine Inch Nails o Marilyn Manson, que siempre han tenido esa combinación entre metal, industrial y una identidad estética muy marcada. También me gustan mucho proyectos más modernos que mezclan Rock/metal con electrónica y elementos cinematográficos, como The Anix o Carpenter Brut.

Pero el ADN de Dawn Zero no viene solo del metal. El cine tiene una influencia enorme en cómo pienso a la hora de crear las canciones: me gusta que cada tema tenga una atmósfera muy concreta, casi como si fuera parte de una banda sonora. También me inspira mucho la influencia SynthWave, todo lo que sea ciencia ficción o la estética y sonido cyberpunk. Todo esto es la mezcla ideal para crear mi propio universo, donde convivan las guitarras pesadas con paisajes sonoros más electrónicos y cinematográficos.

El aspecto visual siempre ha sido importante en proyectos de metal industrial. ¿Qué papel juega la estética en Dawn Zero? ¿Cómo trabajáis el concepto visual: vestuario, videoclips, arte de los discos, identidad de la banda…?

El aspecto visual es importante, pero no más importante que el musical. Teniendo en cuenta cuáles son todas mis influencias, mi identidad no puede ser de otra, aun así álbum tras álbum va mutando.

Cada momento, cada canción tiene su propia historia y también en el momento en el que yo esté me hará contarla de una manera u otra, lo mismo que mostrarla a través de un tipo de vídeo u otro. No me cierro nunca la puerta a nada y menos ahora, que tengo el poder absoluto de decisión ya que soy yo solo en la banda.

Si pudieras definir el futuro ideal de Dawn Zero en una frase, ¿cuál sería?

Ser capaz de crear mundos a través del sonido.